Poemas de Ender Rodríguez

                                                                                     

Metamorfi, tributo a Deborah Castillo, Ender Rodríguez, Collage, 2019

PREGÚNTALE  AL POLVO

A Max Provenzano

Fante al frente del “perrito rio” en un hotel de Bunker Hill mira por el rabillo del ojo a quien deja de dinamitarse con caracolas la mejilla en un performance preguntándose: 

¿Cómo se amamanta un fosforescente cactus sempiterno?

¿Cuántos laberintos de pléyades subyacen en los afilados sueños de los ciegos? 

¿Obnubila más a un endemoniado espíritu, el iris de un anciano dragón o la serpiente emplumada olmeca? 

¿Quién hace sollozar sin pena a un dios payaso afrodito de tres dedos?

¿ Cuántos locos brazos tienen los rayos en sus intermitentes luces de quiebre?

¿Exactamente qué religión tienen los perros y las anguilas pervertidas del pacifico norte? 

¿En qué extraño idioma piensan los sordos cuando hablan sobre sí mismos?

¿Reencarnan abstractos los suicidas o los esquizofrénicos asesinados por el amor alguna vez?  

¿Cómo se multiplica 8 x 2 en ruso o en chino, y cómo se dividen las hipotenusas griegas en un número inversamente infinito?

¿Sabe a lengua férrea una escopeta que debes acariciar para tus descendientes de humo?

 ¿Cuántas almas gozosas esconden las plateadas ánimas en sus purgatorios de catedral?

¿Se derrite más rápido la lluvia o mi vida al revés?

Fante se pregunta además por las anacronías de la muerte, por un cisne blanco, un pez de hule, y por supuesto, se pregunta al preguntarnos por el polvo.

PASEN

                                                                          A Leonardo Alezones

Bienvenidos al firmamento rojo de mi jardín de los avernos

Vengan, bébanse los dinosaurios, las jineteras azules y al chulo de las amapolas

Pasen al manicomio de chanchos y chanchas, y cocinen sus espaldas gitanas imaginando leones que meriendan romanos

Chupen migas de primavera en lata a 2 centavos 

Echen al fuego la suite presidencial, y a las góndolas del comisario

Bailen con la Cleopatra gay, el blues de las cañerías del amor

Suban al boulevard de las chupetas de Yuyito y su trineo de jamones

Sorban el jazz de Miles Davis, Parker el duende, y B.B. King

Agarren por la garganta a los babosos de Osama y Hitler y fríanlos en puerros con salmonela

Abrácense a los enanos hechiceros, a las arpías operadas y a los filólogos traficantes de felpa

Patrullen las pupilas de Dalí en sus laberintos de pastillas de colores

Corran tras los gigantes bufones que hacen magia roncando aguajeros verdes 

Móntense lentos al carruaje de Bonnie and Clyde a la hora de ser invisibles

Rompan la espada blanda de los próceres de mentira, los que no libertaron ni un cojón

Muerdan a los suicidas perros de juguete, y denles opio a los gatos resucitados por Jekyll  

Ahorquen con devoción a cada milico agridulce, a cada feminicida, a cada Francisco Pizarro 

Vean a los hermosos Adana y Evo, en el bar trans de las hormigas drogadas con escarcha

Dibujen las “eme” con un lápiz de porro y escriban con ron los arrendajos 

Refundan en sus recuerdos locos al oso Yogi, a la mujer maravilla y a Mazinger Z 

Sean sobrios con el bolero de las arenas movedizas, el vallenato de los zombies y el rock n roll de Neil Young

Háganse hermanos del rey de los hongos y de los crepúsculos polizones del fornicio

En fin 

No se mueran en el firmamento rojo de mi jardín de los avernos

Apenas

traspasen el portal plateado donde se muere la muerte

Y entonces allí

gozoso en un catre

amigos

Les esperaré

Clásico, Ender Rodríguez, Collage, 2109

NOTAS -004hkm

                                                                                  A Julieta Arella

Ando bufoneando en el poetariado

y hasta las letras se ríen de mí

La vida es un rifle de ajedrez hueco

pero con dados 

Que si la teoría de cuerdas

y la pachamama fumona

que si lo del multiverso centrípeto 

o que por error Hawking dijo algo locote sobre lo invisible 

que si patatín o patatán

que si Santa Claus y los pinches rateros verdes de Word Street

tanto es así

que ya ni yo sé lo que nunca creí saber

ni de Matrix, o del más allá 

menos aún supe de los anti-mitos 

de los exponenciales millones de homo-demens

engendrados por Darwin

que mienten 

abotonándose al revés 

el espíritu

El barroquismo lírico de los dorados cucarachos híbridos 

de la metrópolis con sementales de pan y bombillas

no me exasperan tanto como los raquíticos dioses postmodernos

de una tecno-involución del horror 

para un manual de auto-psicodelia-sin-ayuda   

La muerte tiene tantas franquicias exitosas por abrir

que sin duda sería su fantasmagórico socio

En el laberinto de las palabras no dichas

la caracola mental de auto-navegación 

al interior y exterior de las galaxias de las propias palabras 

serían un posible fiasco existencial

no electromagnético

A veces cabro

me persigue la in-cordura

El amor y la muerte suelen ser demasiado amantes

y no se cuidan del embarazo o el qué dirán

Ender Rodríguez (San Cristóbal – Venezuela. 1972). Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral.

Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca cuentos grotescos (AMAZON, 2017) y Creactivo II (AMAZON, 2017) entre otros publicados en internet, y en físico como coautor. http://enderodrigueznomeempoeme.blogspot.com/

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