TRANSASTRAL de Vicente Pla

El proyecto Transastral se expone en el Menador espai cultural de Castellón, dentro del programa Imaginaria 2018 (del 5 de mayo al 2 de junio).

Video Transastral editado por AQABAMEDIA (edición: David Linuesa, música: Carlos Luna)

Vicente Pla (Onteniente, Valencia 1971) es cirujano de profesión, su formación autodidacta se ha basado en el estudio de la obra de los grandes maestros de la fotografía. Desde el descubrimiento de la obra de William Klein, la fotografía de calle es el género con el que más se identifica (según sus propias palabras). La lista de autores que le han interesado es muy larga pero Saul Leiter y Daido Moriyama, junto con el propio Klein son sus referentes.

Obra en Instituciones

–  Fondos colección Ilustre Colegio de Abogados de Valencia.

–  Colección artística Culturarts Generalitad.

–  Colección One Shot Hotels

Exposiciones individuales

– Transastral
Menador Espai Cultural. Castellón. Festival Imaginaria 2018 One Shot Hotel Mercat, Valencia. Mayo – Septiembre 2017.

– “El Resto del Muro”
Centre Cultural Caixa Ontinyent. Diciembre 2016 – Enero 2018.

– “Carteles Pegados”:
Llotja del Cànem. Castellón. Marzo -Abril 2015.

Teatro Municipal de Benicassim. Festival Imaginaria 2015. Mayo 2015. – “Lugares Habitados”:

Palau de Congressos de Peñíscola. Julio – septiembre 2014.

Centre Cultural Caixa Ontinyent: Diciembre 2013-Enero 2014.

– “Puntos de vista” Sala Muralla, Ilustre Colegio de Abogados de Valencia. Febrero 2014

 – “My 81 Little Tokyos”: proyección audiovisual 28 de Noviembre 2013. Librería Railowsky. Valencia

– “Sus Miradas”: exposición a beneficio de UNICEF, Abril 2008. Sala exposiciones Teatro Ferrandis, Paterna, Valencia

– “India: colores y contrastes”: exposición a beneficio de la Fundación Vicente Ferrer. Mayo 2007. El Teler, Ontinyent, Valencia.

Exposiciones colectivas

– “Papers”. Galeria 9, Valencia. Diciembre 2017.
– “Beerlowsky”. Centro Municipal de Cultura de Castelló. Festival Imaginaria 2016.
– “Fotolateras versus (Duelos Fotográficos)”. Librería Railowsky Junio-Septiembre 2015.

– Exposición Colectiva Primavera. Galería 9, Valencia. Mayo – Junio 2014.

– “Viste tu casa con fotografías”. Exposición colectiva Librería Railowsky. Diciembre 2013-Enero 2014

Exposiciones permanentes

– Showroom Gandía Blasco. New York.
– “Instantes Urbanos”: Instalaciones de Auren en Valencia.

 

La fotografía es pura contingencia, un hecho que depende de otro, de él nace. No es necesaria, pues, su naturaleza no determina el mundo. No es imposible porque podemos verla, evanescente en el juego de la luz, desvaneciéndose en el entresijo de la memoria, la única verdad que aúna pasado y futuro. Y sin embargo descontextualiza, se torna inmaterial, pura referencia de lo ausente, de lo que ya no es, sin testigos que defiendan con el relato lo que la mirada da. Eterno retorno constante hacia el ojo inconsciente que afirma el ser del que habita al ver.

TRANS

Remite y emite la consigna del “más allá”, la percepción de “el otro lado” y la comprensión de la realidad “a través de”. De raíz latina, el prefijo sugiere necesariamente la posibilidad de “ver el otro lado”, de alcanzarlo, de mirarte desde lo opuesto, de sentir la alterdad, al otro. Y al mismo tiempo reafirmar lo inmanente de la mirada propia, lo que nace de nuestro interior y que permanece inmutable, al ser inherente a lo que somos por nosotros mismos.

Transitar afirma ese ejercicio de conocer y percibir la realidad a través del recorrido, del movimiento constante, de la aprehensión del mundo, y lo que está vivo porque de ello tomo consciencia. Sin detenerse y reteniendo en esa memoria personal que transfigura el mundo en una experiencia sutil de la propia identidad, también de su evolución.

Transitar es ocupar el espacio del otro, sin habitarlo, detenerse lo justo para apreciar su esencia, también y por ello, transcenderse, “llegar a ser de otra manera, sin renunciar a lo que se es”, simplemente intuir en el espacio y en el tiempo que el cambio es: precio, preciso y precioso. En ese más allá de lo que es nuestra mirada, la acción de ver se convierte en la afirmación de comprender y abarcar, desde la retina hasta la médula espinal. Como en un arañazo donde lo esencial, muda, cambia, se ensancha, transgrede y transmite. Sangra.

Se transita lo público, lo que pertenece a todos, y por lo tanto nadie reivindica, la vida del otro, su esencia, la historia de su tiempo, su contemporaneidad en la que permanecemos solo un instante, el que determina lo esencial, lo primigenio del hecho de ser, tan efímero como real. Pura contingencia, puro acto fotográfico. Y sin embargo, necesario en la memoria que determina la identidad y la afirmación de lo vivido. Al mismo tiempo imposible, de no ser porque el otro es testigo y ratifica lo que el momento extingue.

ASTRAL

Aunque relativo a los astros, también según la teosofía que emana del platonismo, se refiere “lo astral” en términos de “cuerpo astral”, una envoltura intermedia entre el cuerpo y el alma que anima el cuerpo físico y terrenal y que es imperceptible al común de las gentes. Habita entre nosotros, es una parte de nosotros que no vemos, ni con la que dialogamos. Pero es el hálito de nuestro conocer. Afirma en nuestra naturaleza mundana, que nos reencontraremos en el más allá, el alma superando la muerte asciende a otra realidad. Transciende esta.

Madame Blavatsky (1931-1891) entendía “el astral” como el asiento donde se aposenta lo primario de la psique humana, el lugar donde habitan nuestros instintos, emociones, pasiones y los sentimientos. El inconsciente jungüiano que determina nuestra experiencia vital y la identidad real de nuestro yo, siempre en tránsito, inmanente y trascendente a la vez, en una línea continua que no se extingue ni en el espacio ni en el tiempo.

TRANSASTRAL

Afirmaba acertadamente Roland Barthes que la fotografía, además de propiciar la catarsis, era junto al teatro la manifestación de la inteligencia humana más cercana a la muerte, porque en ella se encierra en una prisión al tiempo y la constatación de “lo que ha sido” y de ella no se puede salir.

La fotografía es pues un sarcófago, o la barca gobernada por Caronte en el transito que el Rio Estigia significa en la teodicea egipcia. El gobierna y nos lleva, como la fotografía de la vida a la muerte, en un espacio imaginado que se paga con la ella.

Solo el que transciende y supera lo inmanente, está ya “al otro lado”, en “lo opuesto”. La referencia fundamental de lo que somos en ese viaje astral de la vida a la muerte, de nuestra experiencia “del otro lado” se definía como “Ka” en la cultura egipcia o como “Eidolon” en la griega. También es el “imago” romano, la figura fantasmal del que transita entre dos mundos. Pura imagen fotográfica, que une la mirada del observador y del fotógrafo, con el hilo invisible y sentido de “nuestro cuerpo astral”.

El trabajo de Vicente Pla, que presenta en esta serie, navega como Caronte a través de sus imágenes entre la inmanencia y la trascendencia, entre el “más allá de la mirada” y su capacidad de auspiciar el futuro del que las mira. El anuncio de que en el transito encontramos la experiencia como huella y marca del otro, su historia que es la nuestra. El reflejo como técnica fotográfica ampara esa vivencia transitoria del aquí y del allá, del pasado y del futuro preñado de la mirada del presente, que atontando nuestra visión anuncia el devenir y no el porvenir de lo que ya fuimos.

Metáfora visual sin duda de lo que esencialmente es la fotografía, un hecho contingente sin pasado ni memoria, una captura instantánea de lo fugaz, y sin embargo, de lo que nos embarga y embarca en la experiencia del ser: permanecer en su afirmación de lo inmanente, o viajar en el descubrir que transitando, transcendemos.

Nos volvemos siderales… astrales.

Pero no solo el reflejo es un anuncio de esa experiencia de desdoblamiento, la composición, el encuadre de la foto y la emergencia de estructuras geométricas en ella, de apósitos reales y sin embargo fantasmagóricos, nos informan de que vivir es transitar, trascender, cambiar y someterse finalmente a la perdida de nuestra identidad. Morir es dejar de ser. Fotografiar es capturar ese instante.

DANIEL BELINCHON

 

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