Mecanizados o el Ingreso Universal: Entrevista 3D a José Antonio Picazo

Las inquietudes artísticas de Jose Antonio Picazo empezaron en París, su lugar de nacimiento. Se licenció en la facultad de Bellas Artes de Valencia y desarrolló su carrera artística principalmente en la península, pero también por Europa y con una pequeña incursión en EE.UU.

Canibaal ha entrevistado a Picazo con ocasión de su última exposición, Mecanizados, que se podrá visitar hasta el próximo día 20 de junio en la galería Onestudio (Valencia, Calle Teruel, 2) que gestiona Marip Guiennot.

En el dossier de prensa leemos: «Esta exposición es la primera en Valencia principalmente realizada en impresión 3D donde tanto la obra como el proceso son la base del concepto de la exposición. Las obras de Jose Antonio Picazo han tenido siempre como hilo conductor los ritmos actuales de nuestras vidas con un carácter cercano al mundo industrial y arquitectónico. Idas y vueltas entre el origen de esta situación, la revolución industrial, en exposiciones con materiales pobres simbolizando este punto de partida, y nuestra situación actual con materiales y tecnologías de última generación como son los que constituyen esta exposición. En esta ocasión se recurre a plásticos con base vegetal como el almidón de maíz y con aleaciones como el bronce, el hierro, la madera, el bambú, la cerámica. El uso de esta tecnología 3D genera una metáfora de nuestra condición humana supeditada a las necesidades industriales. Mecanizados quiere hablar del estado del ser humano, que en muchos casos se ha convertido en un mero componente del sistema productivo, donde nos dedicamos a atender nuestras obligaciones labores y entrecórtalas por momentos de descanso.»

Sin título – 2018, PLA con aleación de cobre, bronce y hierro, 28x20x6cm. Foto: Fernando Rincón

José Antonio, ¿cómo presentarías Mecanizados en el marco de tu trayectoria artística? ¿Cómo llegas aquí?

La línea que llevo ahora la empecé hace años, se trata de abstracciones geométricas que pretenden reflejar los ritmos de vida que llevamos en la sociedad actual. Unos ritmos muy marcados por la industria y la arquitectura que podemos remontar hasta el nacimiento de la revolución industrial.

¿Qué caracteriza esos ritmos?

Nos han alejado del biorritmo de la tierra, del contacto con ella, de los ritmos de la naturaleza y de los ciclos de lo agrario hasta llegar a convertir a los seres humanos en un mero elemento productivo.

¿Por qué Mecanizados?

En esta exposición tanto el proceso como la obra reflejan por un lado la mecanización del ser humano, su conversión en máquina y la idea de que las máquinas parecen destinadas a remplazarnos. Justamente hoy, he leído que una fábrica de la compañía Yaskawa en el municipio esloveno de Kocejve ha abierto la primera fábrica de robots y los obreros temen perder su trabajo. El temor no debe ser el hecho de perder el trabajo, sino que la sociedad ni los políticos se plantean este problema. Debe haber un cambio, sea como salario universal, o a través de la ampliación de la gratuidad de los servicios básicos. Con esta exposición he pretendido mostrar ese estado de las cosas y empujar a la reflexión.

Mecanizados, foto Fernando Rincón

Un poco cínicamente, las empresas dicen que eso permite que los trabajadores piensen en la necesidad de mejorar su cualificación a fin de hacerse imprescindibles, al menos, no sustituibles.

Pero la oportunidad es que estos puedan pasar de ser meros engranajes o elementos productivos y convertirse en seres más complejos y creativos que vean respetada su esencia puramente humana. No somos máquinas.

Muchos detractores de la renta básica la acusan de fomentar un conformismo.

A favor del ingreso universal y frente a las acusaciones que se le hacen de fomentar el parasitismo o quitarle motivación para el esfuerzo, quiero decir que el ser humano nunca es pasivo, la historia lo demuestra, podrá dedicar su tiempo a desarrollar industrias y negocios más vocacionales, sus propios negocios, sus intereses creativos, actividades solidarias, cuidado de los demás, de las generaciones anteriores, los hijos, pero también los mayores. El paradigma en el que vivimos es reversible, podemos modificarlo. Podemos construir otra sociedad. En Francia, el socialista Benoit Hamon la incluyó en su programa.

Mecanizados, foto Fernando Rincón

Esa hipotética disasociacion futura de renta y trabajo puso de acuerdo a teóricos de derecha e izquierda, de un lado podría mantener los niveles de consumo y a la izquierda le parecía interesante pos cuestiones de igualdad social y porque permitiría satisfacer necesidades básicas en contextos de desempleo. Ambos parecen saber que en el futuro no habrá trabajo para todos.

Pero deberíamos tener en cuenta la variable ecológica, también es una oportunidad para plantearnos nuestras pautas de consumo. De ahí que los materiales de mi exposición son plásticos de origen vegetal, almidón de maíz y de caña de azúcar que quieren remarcar esa vertiente ecológica.

Mecanizados, foto Fernando Rincón

¿Alguna pieza en particular refleja estas ideas?

Hay tres piezas en la exposición que mezclan formas geométricas, el cubo, la pirámide con formas orgánicas como la espiral. La unión de estas dos formas genera elementos geométricos estables que quieren simbolizar que se puede construir una sociedad con respeto a la tierra y a lo ecológico. Es tiempo para la acción y la reflexión.

Van Parijs o Daniel Raventós defendieron la renta básica como una forma de estimular tanto acciones solidarias como el compromiso, de tipo republicano, con los asuntos públicos: si se tienen satisfechas las necesidades básicas al margen del mercado laboral, es posible un mayor ejercicio de los derechos políticos y las virtudes ciudadanas.

Es tiempo para la acción y la reflexión. Los ciudadanos están atenazados por el miedo a perder los trabajos por la incertidumbre económica y laboral. Ese discurso inmoviliza a los votantes ante las posibilidades de cambio. Hay que salir de este inmovilismo, si no pasará como le sucede a esta instalación interactiva en la que participa también Fernando Rincón, que el modelo de sociedad se derrumbe.

Mecanizados, foto Fernando Rincón

Jose Antonio Picazo: A modo de incitación al debate, diré que cuando Rafa Mari (pinchar aquí para leer la entrevista) publicó su post sobre la expo alguien comento que temía una cierta deshumanización de la sociedad y que quería que le siguiesen sirviendo la gasolina en la gasolinera…. claro, esta respuesta abre una pregunta, ¿la deshumanización de quién?, tenemos tan asumido ciertas jerarquías que una persona quiere que le sirvan, para sentirse más a gusto, pero sin pensar en la propia vida del empleado que sirve la gasolina, realmente quiere estar ahí? ¿No prefería estar con su familia, sus amigos, sus proyectos? ¿Es realmente deshumanizar hacer que alguien deje trabajar en una gasolinera para dedicarse a otras cosas? Estoy seguro que la pregunta se planteo sin ninguna mala intención. Pero hacer que este trabajador este sustituido por una maquina, ¿no permitiría en el fondo una sociedad con un carácter más humano?

 

 

 

 

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