Elegía para un padre. Por Ximo Rochera

Meto la mano dentro del agujero, abierta, los dedos estirados, como si esperase alcanzar algo, y separados los unos de los otros. Cuesta mantenerla dentro. La ansiedad de percibir cualquier roce se apodera de mí, sin embargo, permanezco inmóvil.  El ambiente es pegajoso, el aire caliente no alcanza a mover las hojas de los árboles. […]