En la noche larga y crepuscular. Por Carlos Cabral Nunes

Albers[1], Breton[2], Kafka[3] y Beuys[4] se juntan para conversar y hay una silla vacía, sin embargo, un silencio se cierne sobre la mesa y un matiz, un escalofrío sobre los hombros. Escribo en un proceso automático; las líneas se vuelven del color de un pincel en el reemplazo vernáculo de los centauros, que buscaba en la infancia. […]