Poemas de J.L. Mallada

Alberto Giacometti, Hombre que camina, 1960

INTERIORES

Actas de clarividencia: in albis el 

ciego reparte diez mil ciento siete 

toques de bastón sobre una sien.  

Para cuando el sordo, sumido en

la penumbra, los perciba, su ayuda 

de cámara, el cojo, todo temerario, 

le trasladará a corderetas al vestíbulo.  

Mas, a su lado, el mudo, lejos de 

titubear, va y asume el papel de lazarillo.

Ah, gloria a la risa floja, hola, escalera 

de color.

Prodigioso que a los cuatro zarandee 

una sola ráfaga, neblí.

LOS CRUCES

Suplica, vocifera, “Dame luz”.

Ojo con confiarse a los pronósticos.

En irse al traste el visto para sentencia.

¿Prueba de que tú barajas un popurrí 

ininteligible de lenguas muertas? ¿A 

voluntad? ¿Y flecos? ¿No su pespunte?

Eureka, el reo, émulo de un tal Wu-

Tao-Tzu, tras una palmada, se esfuma 

al instante del aula de magistrados. 

CUL DE SAC

Tras una vida azarosa de andarín, 

trotamundos, a la vuelta de la próxima 

esquina, de pronto, harto de deambular,

de un lado para otro, me detendré en 

seco en un callejón cualquiera, sin salida.

Oh, sí, está claro, haré tabla rasa. 

¡Fuera, al diablo con el maletín, la 

lengua nativa y las lentillas borrosas! 

Heme ahí, muy alerta, seguro que habré 

acallado mi respirar, los pies metidos 

dentro de un charco hasta los tobillos.   

¿Olvidaré pues cuales eran las reglas 

a las que atenerse?, ¿qué razones estriban 

por medio?, ¿el precepto inicial a seguir?

No obstante, a lo que quiera darme cuenta 

de la verdadera situación, entre hierático 

y un tanto risueño, ¡Ziz, zas! en un fogonazo 

acto reflejo, cuestión de instinto, sin 

pensármelo y sin tenerlo previsto en 

el guión, ni corto ni perezoso, habré 

acuchillado, más bien despanzurrado, 

a mi doble caminante, pillándole desprevenido.

Pronunciaré el adiós definitivo a la rémora.

Hasta soplará una brisa balbuciente 

de laxitud (tamaña salvaguardia).

Con una pizca de suerte a favor, otros 

zapatos, otro pisar, reemplazarán los viejos.

J.L.M.MALLADA (Zaragoza-1966) Estudios en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos. Como artista plástico ha realizado distintas exposiciones a titulo individual y colectivo. Algunos poemas suyos han aparecido en la revistas Cristal, Rolde, Turia, El Eco de Los Libres La Caja Nocturna y la plataforma Kokoro.  En 2010 recibe el accésit Premio Del Público en el V premio de poesía de miedo convocado por ediciones Olifante. También en 2010 publica el libro de poemas “Del Haz Fúgido” (P.U.Z), colección la gruta de las palabras) En 2015 ve la luz su segundo trabajo, libro-plaquette “Mondo Daimon” (S.T.I) sindicato de trabajos imaginarios) junto a una muestra de pinturas, dibujos e instalación en la galería de esta ultima editorial. En 2018 aparece su poemario “Phasma” en la editorial chilena RIL editores, incluyendo algunas ilustraciones del autor. Ese año mismo, Diciembre, se presenta en Zaragoza el libro “Katalogos”(S.T.I), libro colectivo junto a Moliner, Bericat y Lalinde,  donde se conjuga de diversa forma experimental la escritura con medios plásticos.

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